jueves, julio 12, 2012

SENTIRSE CULPABLE,,,

Sí, me he sentido muy culpable por que me haya tocado a mi esta enfermedad, tan difícil de entender para tu entorno e incluso para ti.
Cuando estaba en el episodio depresivo, sufria mucho pero al menos sabía que no me iba a dejar consecuencias. Me limitaba a llorar, a no comer, a esconderme, no salía jamás y no hacía cosas de las que luego tuviera que arrepentirme, Me limitaba a encerrarme en un cuarto y sólo salía cuando por fin veía un rayo de esperanza. Lo único peligroso en un polo depresivo son las ideas suicidas.  Sin embargo un episodio eufórico puede traer muchas y muy malas consecuencias. No hablo sólo de dinero, que también, tenemos los pensamientos tan rápidos y vertiginosos que somos capaces de hacer y llevar a cabo cualquier operación financiera, por supuesto sin pensar, y sin saber nada de economía. En esta fase, al menos en mi caso, nadie puede controlarme, es imposible. Creo que soy bastante lista y le daba la vuelta a todo y a todos. Al final  se enteraban  y venían los problemas.

Cuando pasaba todo me sentía avergonzada y muy muy culpable. Sobre todo por las cosas que sueltas por la boca sin sentido ninguno y por mis acciones. Me costó años de terapia comprender que sólo era una enferma. El problema es que afecta a tu comportamiento y eso no lo puedo soportar. Me parece muy duro.

Lo que peor llevé y era sobre todo al principio, fue mi divorcio al año y medio de casarme. Mi marido terminó abandonándome porque no quería una mujer enferma y aquello le sobrepasaba. No se quedó para entender, para que me dieran un diagnóstico, para ayudarme... simplemente salió corriendo, y yo me sentía culpable por destrozar mi matrimonio, mi casa y mi vida entera. No tuvimos hijos, ni siquiera nos dio tiempo.

Hoy en día ya no me  siento así, pero claro han pasado trece años de aquello. Tengo una enfermedad diagnosticada, tratada y controlada y no tengo culpa si tengo algún episodio aislado.

Si ha sido diagnosticado como Transtorno Afectivo Bipolar, es importante no hacer culpable de negligencia alguna  a quien lo padece o lo sufre, ni se debe a una personalidad débil o inestable, ya que las personas que padecemos este transtorno nos mostramos incapaces de gobernar nuestras propias emociones.

Según mi médico, es una enfermedad endógena, que tiene tratamiento médico a largo plazo, pudiendo llevar el enfermo una vida normal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario